Saltar al contenido
PiscinaPiscina en casa

Abrir la piscina después del invierno: el orden que ahorra producto

Quitas la cubierta en abril o mayo y el agua no tiene buena cara: verdosa, con hojas en el fondo y el test fuera de sitio. Es normal. Lo que marca la diferencia entre una apertura de dos días y una de dos semanas es el orden. Si echas el cloro antes de corregir el pH, gastas producto; si lo echas con el filtro sucio, también. La calculadora de puesta en marcha te da los pasos con las dosis para tu volumen. Esta guía te cuenta por qué van en ese orden.

Cuándo abrir

Un fabricante de química, Bayrol, recomienda abrir la piscina cuando el agua ronda los 15 °C. Antes no se gana nada: con el agua fría casi nadie se baña. Después, el agua templada y sin tratar es el caldo perfecto para las algas. Si la abres pronto, al menos pon la depuradora en marcha y mantén el cloro.

Paso 1: limpieza, agua nueva y filtro

Quita la cubierta sin que la suciedad que tiene encima caiga al agua. Saca hojas, limpia la línea de flotación y pasa el limpiafondos. Después:

  • Rellena hasta el nivel de uso. Si invernaste bajando el nivel, ahora toca subirlo.
  • Renueva parte del agua. El mismo fabricante recomienda cambiar al menos un tercio entre temporadas. En una piscina de 43,2 m³, renovar un 33 % son unos 14,3 m³, para ser exactos 14,26 m³. Con el agua nueva bajan el estabilizante, la sal y la dureza que se han ido acumulando.
  • Contralavado del filtro y depuradora en continuo hasta que el agua empiece a verse transparente.

Paso 2: el pH antes que nada

El cloro trabaja mal con el pH alto: a pH 7,9, una buena parte del cloro está en la forma que menos desinfecta. Por eso se corrige primero. Si el test marca 7,9 y quieres llegar a 7,4, son 5 pasos de 0,1.

Cuántos gramos de minorador son cada paso lo dice tu etiqueta, y por eso la calculadora no pone una dosis de partida. Como ejemplo, si tu envase pidiera 10 g por m³ para bajar 0,1, en 43,2 m³ serían 2160 g de minorador. Échalo en tandas, con la depuradora en marcha, y vuelve a medir antes de la siguiente. Si quieres afinar más, usa la calculadora para bajar el pH.

Paso 3: el choque de cloro

Con el pH ya en su sitio, la supercloración. La calculadora parte de 10 mg/L, el tope que admite en piscina un servicio sanitario de EE. UU. (North Richland Hills). Es una referencia extranjera, no española, y puedes bajarla.

  • Con dicloro puro (55,4 % de riqueza teórica), subir de 0 a 10 mg/L en 43,2 m³ pide 779,8 g.
  • Con un hipoclorito cálcico que en la etiqueta diga 65 %, un choque más suave, hasta 5 mg/L, pide 332,3 g.

Pon siempre la riqueza de tu producto: casi siempre es algo menor que la teórica, y la dosis algo mayor. Hazlo al atardecer: el sol destruye el cloro. Y nunca juntes en el mismo cubo el cloro y el minorador de pH: juntos desprenden un gas tóxico.

Paso 4: medir antes del baño

Tras un día de filtración, mide cloro libre y pH. Báñate solo cuando el cloro libre vuelva a 0,5–2,0 mg/L, el intervalo que el RD 742/2013 fija para las piscinas de uso público. Para la piscina de tu casa no es obligatorio, pero es la referencia oficial.

Si el agua sigue turbia, es el momento del floculante o del clarificador, según su etiqueta. Lo tienes en la calculadora de floculante.

Errores frecuentes

  • Echar el cloro el primer día con el pH alto. Se gasta más y blanquea menos.
  • Dejar la depuradora unas pocas horas. Los primeros días, en continuo.
  • No renovar nada de agua año tras año. El ácido isocianúrico sube y el cloro pierde fuerza.
  • Calcular con un volumen inflado. Revisa tus litros con la calculadora de litros.

Si el otoño pasado la invernaste bien, la apertura es mucho más fácil. Para el próximo, tienes la calculadora para invernar la piscina.

Fuentes