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PiscinaPiscina en casa

Cómo calcular cuánto cloro echar a la piscina

La dosis de cloro no es un misterio de piscinero. Sale de una cuenta sencilla con tres datos: cuánto cloro quieres subir, cuántos metros cúbicos tiene tu piscina y cuánto cloro activo lleva tu producto. Si entiendes la cuenta, entiendes también por qué a veces el agua no responde como esperabas. La calculadora de cuánto cloro echar la hace por ti; aquí vemos cómo funciona.

Paso 1: mide el cloro libre

Usa un test DPD (pastillas o gotas) o tiras reactivas. Lo que importa es el cloro libre, el que desinfecta. Mide con la depuradora en marcha un rato y toma la muestra a un palmo de profundidad, lejos de los impulsores y del dosificador.

Paso 2: decide el objetivo

El RD 742/2013 pide en las piscinas de uso público entre 0,5 y 2 mg/L de cloro libre, y cierra el vaso por encima de 5 mg/L. Para la piscina de tu casa no es una obligación, pero es la referencia oficial. Un objetivo a mitad del intervalo, como 1,5 mg/L, deja margen para el consumo del día.

Paso 3: aplica la fórmula

dosis en gramos = (cloro objetivo − cloro actual) × volumen en m³ ÷ (riqueza ÷ 100)

Funciona sin coeficientes porque en el agua 1 mg/L es 1 g por m³. Subir 1 mg/L en 10 m³ son 10 g de cloro puro; lo que cambia de un producto a otro es cuánto producto hay que echar para aportar esos 10 g.

Ejemplo resuelto

Piscina de 10 m³, el test marca 0,5 mg/L y quieres llegar a 1,5 mg/L. Hay que subir 1 mg/L.

  • Pastillas de tricloro, con la riqueza del compuesto puro (91,52 %): 10,9 g, que son 0,5 pastillas de 20 g.
  • Dicloro granulado dihidratado, con la riqueza del compuesto puro (55,4 %): 18,1 g.

Otro caso: una piscina de obra de 43,2 m³ que marca 0,8 mg/L y quieres a 1,5 mg/L. Subes 0,7 mg/L, y con dicloro dihidratado puro salen 54,6 g.

Cómo leer la riqueza de tu etiqueta

La riqueza aparece en la etiqueta como «cloro activo» o «cloro disponible», en porcentaje. Es el número que tienes que escribir en la calculadora.

El valor que trae la calculadora de partida es la riqueza del compuesto puro calculada con las masas atómicas: un máximo teórico. Ningún producto real lleva más, y casi todos llevan algo menos. Por eso conviene cambiarlo por el de tu envase. Si escribes un número por encima del máximo teórico del compuesto, la calculadora te avisa: probablemente has elegido el producto equivocado.

Con una riqueza menor, la dosis sube en proporción: un producto con la mitad de cloro activo pide el doble de gramos.

Granulado, pastillas o líquido

  • Granulado (dicloro): se disuelve rápido. Sirve para corregir y para el choque.
  • Pastillas (tricloro): se disuelven durante días en el dosificador flotante o el skimmer. Son para mantener, no para corregir una lectura baja de hoy.
  • Hipoclorito cálcico: no aporta estabilizante pero sube la dureza cálcica.

Tanto el dicloro como el tricloro aportan ácido isocianúrico (estabilizante), que se acumula. Mira la calculadora de ácido isocianúrico si cloras siempre con ellos.

Errores que hacen tirar producto

  • Clorar con el pH alto. Con el pH fuera de rango el cloro trabaja peor. Corrige primero el pH con la calculadora de bajar el pH.
  • Usar un volumen inflado. Si calculaste los litros con la profundidad máxima, cada dosis sale de más.
  • Esperar que las pastillas corrijan rápido. No lo hacen; para eso está el granulado.
  • Volver a echar sin esperar. Mide de nuevo tras una hora de depuradora. El sol, las hojas y los bañistas consumen cloro sin parar.

Seguridad

Compra productos con número de registro de biocida en la etiqueta. No mezcles nunca cloro con minorador de pH ni distintos productos de cloro entre sí: pueden desprender cloro gas. Disuelve y echa cada uno por separado, con la depuradora en marcha.

Si el agua huele mucho a cloro, probablemente no te sobra cloro, sino que tienes cloro combinado: mira la calculadora de cloro combinado.

Fuentes