Oxígeno activo en la piscina: leer la etiqueta
El «oxígeno activo» se vende como alternativa o complemento al cloro, sobre todo para quien no soporta el olor o tiene la piel sensible. Bajo ese mismo nombre hay dos productos distintos, con dosis muy diferentes, y uno de ellos tiene un límite legal de concentración para la venta al público. Esta guía te ayuda a leer la etiqueta y a pasar su dosis a tu piscina con la calculadora de oxígeno activo.
Dos productos con el mismo nombre
- Líquido: una disolución de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) con aditivos.
- Granulado o pastillas: llevan monopersulfato potásico, otro compuesto oxidante.
Las dosis de uno y otro no tienen nada que ver, y tampoco son iguales entre marcas del mismo tipo. Por eso la calculadora no trae ninguna dosis de partida: manda la etiqueta del envase que tienes en la mano.
Cómo leer la dosis de la etiqueta
Busca tres datos en el envase:
- La cantidad: en mililitros si es líquido, en gramos si es granulado.
- El volumen para el que es: «por m³», «por cada 10 m³» o similar.
- Si es dosis inicial o de mantenimiento: muchas etiquetas dan las dos y una frecuencia (semanal, por ejemplo).
Con esos números, la cuenta es una regla de tres:
dosis para tu piscina = dosis de la etiqueta × tus m³ ÷ m³ de la etiqueta
Ejemplo: si la etiqueta da una dosis «por cada 10 m³» y tu piscina tiene 43,2 m³, necesitas 4,32 veces esa dosis. Si la etiqueta habla de «por m³» y tienes una desmontable de 6944 litros (6,944 m³), multiplicas la dosis por 6,944.
El límite del 12 %: lo que dice la norma
El Reglamento (UE) 2019/1148, sobre precursores de explosivos, restringe la venta al público en general del peróxido de hidrógeno de más del 12 %. Por encima de esa concentración es un producto profesional: un particular no puede comprarlo en la UE.
La calculadora te pide la concentración de peróxido que pone la etiqueta del líquido solo para comprobar ese límite:
- Un líquido con un 11,8 % está dentro del límite.
- Un agua oxigenada al 35 % está por encima: no es un producto para particulares.
El límite no afecta al granulado ni a las pastillas de monopersulfato: no son peróxido de hidrógeno.
Lo que no debes hacer
- No diluyas ni concentres productos por tu cuenta para «ajustar» la dosis. Usa el producto tal cual, según su etiqueta.
- No compres agua oxigenada concentrada pensando en ahorrar: por encima del 12 % no está a la venta para el público y es peligrosa de manejar.
- No lo guardes junto al cloro ni al minorador de pH. Cada producto, en su sitio y bien cerrado.
- No mezcles oxígeno activo con otros productos en el mismo cubo.
Oxígeno activo y cloro
El oxígeno activo no aporta estabilizante ni huele a cloro, pero según el fabricante puede durar menos y rendir peor con el agua muy caliente. No todos los sistemas lo usan como sustituto completo del cloro: algunos piden un activador o una cloración de vez en cuando. Lee las instrucciones de tu sistema antes de dejar de clorar.
Si lo usas en un jacuzzi hinchable, ten en cuenta que el volumen es pequeño y cualquier error en los litros se nota mucho. Calcúlalos bien con la calculadora de litros de un jacuzzi hinchable.
El pH sigue importando
Cambiar de desinfectante no te libra de controlar el pH. Mantenerlo en 7,2–8,0, el intervalo del RD 742/2013 (una referencia para tu piscina de casa, no una obligación), sigue siendo la base del tratamiento. Si está alto, corrígelo con la calculadora de bajar el pH.