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CocheGastos del coche
Mantenimiento y taller

Mantenimiento preventivo o reparar cuando falla: cómo compararlos

Hay dos maneras de tratar a un coche. Una es seguir el plan del fabricante, cambiar piezas antes de que fallen y pasar por el taller aunque todo funcione. La otra es usarlo hasta que algo se rompa y arreglarlo entonces. La primera tiene un gasto seguro cada año; la segunda, un gasto incierto que puede ser menor o mucho mayor. ¿Cuál sale más barata?

Lo que no te vamos a decir

Circulan cifras de todo tipo sobre cuánto se ahorra con el mantenimiento preventivo. No hemos encontrado ninguna con una fuente oficial que valga para todos los coches. Por eso la calculadora no te da un porcentaje de ahorro inventado: compara dos escenarios que estimas tú.

Los dos escenarios

Preventivo: lo que gastas al año siguiendo el plan de mantenimiento. Revisiones, aceite, filtros, líquidos, correa y piezas de desgaste a su tiempo. Lo puedes sacar de tus facturas o del presupuesto del plan de tu marca.

Correctivo: lo que te costaría de media al año arreglar lo que se rompe si no haces ese mantenimiento. Es más difícil de estimar: usa tu experiencia con coches anteriores, lo que te diga tu taller sobre las averías típicas de tu modelo, o lo que has gastado en los años en que te saltaste revisiones.

Ejemplo resuelto

Con cifras de ejemplo:

  • preventivo: 450 € al año;
  • correctivo: 700 € al año de media.

Diferencia: 250 € al año a favor del preventivo, un 36 % menos que el escenario correctivo. En cinco años, 1250 €.

Si solo miras un año, la diferencia son esos 250 €. Pero el mantenimiento se decide para toda la vida del coche: cuantos más años, más se acumula.

Cuando el correctivo sale más barato

Si tu coche es muy fiable o haces muy pocos kilómetros, puede que el correctivo te cueste menos. Con un preventivo de 450 € y un correctivo de 400 € al año, reparar cuando se rompe sale 250 € más barato en cinco años.

Ojo con esa conclusión: un año sin averías no quiere decir que no vayan a llegar. La correa de distribución, por ejemplo, no se rompe un poco: se rompe del todo, y en muchos motores se lleva por delante parte del motor. Ese riesgo no cabe bien en una media.

Lo que no sale en euros

La calculadora compara dinero de taller. No entra:

  • El coche parado: días sin coche, taxis, alquiler, permisos en el trabajo.
  • La grúa y la asistencia si te quedas tirado.
  • Un viaje perdido o unas vacaciones que se tuercen.
  • El valor de reventa: un coche con todas las revisiones y facturas se vende mejor.
  • La seguridad: frenos, neumáticos y dirección no son piezas para esperar a que fallen.

Todo eso suele inclinar la balanza hacia el preventivo, aunque los números de taller estén ajustados.

Cómo estimar tus dos cifras

Errores comunes

  • Comparar un año de preventivo con un año sin averías y concluir que el preventivo no compensa.
  • Saltarse las piezas de seguridad para ahorrar.
  • No guardar facturas: pierdes valor al vender y argumentos en garantía.

Haz la comparación con tus cifras en la calculadora de mantenimiento preventivo.

Fuentes

  • No hemos encontrado una cifra oficial del ahorro del mantenimiento preventivo: los dos escenarios son tuyos y la cuenta es una resta.
  • Las constantes de la sección, con su procedencia, en la página de fuentes.